¡Almas a mí! Analizando: el primer Dark Souls

Dark Souls

Los títulos difíciles ya existían antes de Dark Souls. Clásicos como Ninja Gaiden o indies como Super Meat Boy dejaron claro que un juego podía ser injustamente difícil y a la vez entretenido. Aunque la primera entrega de la saga Souls fue Demon Souls, no cuesta darse cuenta de que fue Dark Souls el que se hizo exageradamente popular.

Aunque parezca increíble, un juego en el que moríamos cada dos pasos se viralizó tanto que cada vez más usuarios querían poner a prueba sus habilidades enfrentándose a esta experiencia. En ese aspecto, From Software se lució. Ajustó al máximo la dificultad y consiguió que sobrepasara los límites. Nombres como Anor Londo o el Lecho del Caos todavía hacen temblar a los jugadores más veteranos, y por alguna razón será.

Dark Souls

La historia de Dark Souls tiene muchos matices, aunque cuando nos estamos enfrentando a enemigos gigantescos o arrojando el mando contra la pared porque hemos muerto 45 veces en la ciudad infestada no nos damos cuenta. El contexto está plagado de traiciones, delirios de grandeza y oscuridad, así que es recomendable investigar por cuenta propia si se quiere indagar más sobre el ambiente del juego.

Aunque la jugabilidad se hacía rara al principio, es imposible no acostumbrarse tras mucho ensayo y error. Los jefes finales son tremendamente injustos, y Dark Souls se basa justamente en esa premisa: somos frágiles y cualquiera puede tumbarnos, aunque algunos de ellos sólo lo estén haciendo para proteger a alguien que aman, como Sif.

Dark Souls : dificultad, sufrimiento y diversión

Gracias a una excelente variedad de armas, armaduras, magias y milagros, la personalización de cada protagonista es gustosamente amplia (por no hablar de los divertidos gestos). Por otra parte, la posibilidad de conseguir las armas y armaduras de los jefes da un toque especial de victoria. (¿Quién no recuerda la famosa máscara de Pinwheel?).

Algunos usuarios no se han atrevido a probar nunca esta joya de la dificultad, pero ya avisamos de que por difícil que sea, Dark Souls no es imposible de superar.

¡Almas a mí! Analizando: el primer Dark Souls
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